El humo de un cigarrillo en la fotografía

Prácticamente ningún maestro de la fotografía habrá podido evitar a lo largo de su trayectoria la ocasión de inmortalizar esa bocanada densa de humo color blanco, que sale humedecido de los labios de una mujer y del cigarrillo que sujeta con la mano. Es como si se abrieran las puertas del infierno por un momento y esa nube fuera a robarte la cara.

Aunque estoy segura que más de uno pensará lo mismo. Recibir ese sabor inconfundible del tabaco en boca ajena es uno de los sabores más desagradables para el paladar. Personalmente, prefiero la quietud del humo en una buena foto, en la que los elementos más importantes son los labios y la bocanada, nada de caras, ni gestos.

El truco es muy sencillo: flash directo y si es externo casi que mejor, aperturas medias de entre 7 y 11, una ISO baja y cuidado con la exposición. Ah y por supuesto el punto de enfoque siempre en el humo, que es lo que queremos fotografiar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s